Editorial


Estimado lector:

Tienes en tus manos el número 14 de la “Revista Comunista Internacional” (RCI), dedicado al Partido Comunista. ¿Dónde comenzó, sobre qué principios y con qué objetivos se fundó el PC? ¿Qué experiencias históricas, positivas y negativas, ha acumulado el PC? ¿A qué se debe parecer un PC en las condiciones de hoy? ¿Qué desafíos afronta el PC hoy? El lector encontrará respuestas a estas y otras cuestiones en los artículos de este número.

Debe señalarse que, pese a las diferentes condiciones en las que operan los PP.CC. que participan en la RCI, estos comparten una comprensión común de que el Partido Comunista se arraiga en los enfoques teóricos y políticos de V.I. Lenin, el Partido Bolchevique, la Gran Revolución Socialista de Octubre y la Internacional Comunista.

Como se afirma en el artículo del Partido Comunista de Turquía, que discute el desarrollo histórico del PC desde la Liga Comunista, cuyo programa esbozaron Marx y Engels en 1848, hasta la actualidad. «La Revolución de Octubre de 1917 creó uno de los logros históricos más importantes: el Partido Comunista». Al subrayar la importancia de la obra leninista, se afirma que «el ¿Qué hacer? De Lenin es una obra que va más allá de las luchas prácticas; de hecho, es uno de los libros más teóricos de su autor. ¿Qué hacer? presenta una teoría de dirección que critica la forma organizativa de la socialdemocracia. Según esta teoría, el objetivo prioritario de la lucha organizada de la clase obrera es la toma del poder político.»

También comparten la visión de que el Partido Comunista es el partido de la clase obrera, que lucha por el derrocamiento del capitalismo y la construcción de la sociedad socialista-comunista, guiado por la cosmovisión del marxismo-leninismo y el internacionalismo proletario. Al mismo tiempo, como señala el Partido Comunista de Grecia en su artículo, «la propia teoría de la política revolucionaria se desarrolla a través del estudio de la experiencia de la lucha de clases y convirtiendo en la práctica las conclusiones de este estudio en el hilo que dirige la acción revolucionaria. Es una condición crucial para la preservación y el fortalecimiento del carácter revolucionario de un Partido Comunista. Por supuesto no somos agnósticos ni eclécticos, ni sucumbimos a la revisión o refutación de las posiciones fundamentales de la cosmovisión comunista. Es precisamente por ello que creemos firmemente —y esto lo confirma toda la experiencia histórica del movimiento comunista internacional— que el modo de orientar esencial y correctamente un Partido Comunista desde la cosmovisión del marxismo-leninismo es únicamente desarrollándola. No es posible que la acción revolucionaria avance y que la teoría siga “inmóvil”, solo en las elaboraciones de uno o dos siglos atrás. La cosmovisión marxista-leninista no es una reproducción estéril de citas de los clásicos o de otros líderes comunistas destacados a la largo del tiempo. Si nuestra cosmovisión no se traduce en una capacidad diaria de juzgar y actuar en base a ella, entonces —tarde o temprano— los rasgos revolucionarios de acción política se alterarán hasta transformarse definitivamente.»

Los PP.CC. que participan en la RCI estudian su historia y la historia del Movimiento Comunista Internacional, intentando extraer lecciones de ella, rechazando los enfoques estratégicos y tácticos erróneos del pasado y reafirmando hoy el papel independiente, autónomo e insustituible que el PC está llamado a desempeñar. En este sentido, el artículo del Partido Comunista de México, que examina la experiencia de la disolución del PC y su reorganización, destaca entre otras cosas que «la lucha de clases, y la inamovible posición de los comunistas en esa posición, así como las trágicas lecciones del pasado nos entregan como conclusión el asunto vital de la independencia de clase, de la autonomía e independencia del Partido; por ello consideramos que el Partido Comunista no es solo el que crea las condiciones subjetivas del proceso revolucionario, sino que el mismo es el factor subjetivo, y por tanto no tiene sustituto.»

Los PP.CC. que participan en la RCI, al estudiar los sucesos contemporáneos y las contradicciones en el sistema imperialista, rechazan la idea de que la clase obrera deba situarse bajo la falsa bandera burguesa de uno u otro bloque imperialista, bajo uno u otro pretexto, y presentar la alternativa real: la Revolución Socialista y la preparación del factor subjetivo. Como se destaca en el artículo del Partido Comunista de los Trabajadores de España, «decir que vivimos en la época del imperialismo, más allá de ser una constatación, define necesariamente el carácter de nuestra época y el papel que el PC debe jugar. El imperialismo eleva las contradicciones del capitalismo a su límite último y tras él sólo existe una alternativa a la barbarie y al más que posible fin de la humanidad: La Revolución Socialista. Cualquier concepción que aleje al Partido de su deber de preparar las condiciones subjetivas para la revolución es una irresponsabilidad, cuando no una traición, para con la humanidad en general y para con nuestra clase en particular. Ayudar a poner a la clase obrera bajo las banderas ajenas de la burguesía de uno u otro bloque imperialista, cuando las condiciones objetivas para la revolución empiezan a estar más claras que nunca, significa abandono de los principios comunistas, es no haber aprendido nada de la historia, el haberse pasado al lado oscuro, al lado del enemigo, o que simplemente significa el haberse conciliado ante la titánica tarea de la preparación revolucionaria. El papel del Partido en la clarificación de este aspecto es una de las cuestiones nodales de nuestro tiempo.»

El movimiento comunista internacional afronta hoy desafíos importantes en relación al rumbo de su reagrupamiento en una dirección revolucionaria y la superación de la crisis ideológica y política en sus filas. A este respecto, formas como la Acción Comunista Europea y la Revista Comunista Internacional desempeñan un papel importante. Como destaca el Partido del Trabajo de Austria en su artículo, «no se puede pasar por alto que el movimiento comunista internacional está en crisis. Por un lado, esto sigue siendo una consecuencia de la contrarrevolución en la URSS y Europa del este, que en algunos lugares condujo a la violación de principios, al revisionismo, a la arbitrariedad de la izquierda, a alianzas sin principios y a la socialdemocratización. En otros lugares, sin embargo, también condujo a una renovación sobre bases marxistas-leninistas y a la fundación de nuevas organizaciones. El proceso de diferenciación dentro de los partidos comunistas y obreros está lejos de haber concluido, como demuestran los recientes debates sobre la teoría imperialista, la guerra imperialista en Ucrania y la valoración del rumbo capitalista de Rusia y China. El Partido del Trabajo de Austria se considera parte del arduo esfuerzo por establecer un polo marxista-leninista en el movimiento comunista internacional, a través de la Acción Comunista Europea y la Revista Comunista Internacional. No hay otra forma de recuperar la influencia a nivel internacional que no sea fortalecer y expandir el polo marxista-leninista.»

Uno de los desafíos actuales más considerables que afronta el movimiento comunista internacional es la postura hacia las fuerzas del llamado “progresismo” de una serie de partidos socialdemócratas en América Latina que, bajo la bandera de un falso “antiimperialismo” y de la “soberanía”, promueven intereses burgueses y buscan subordinar el movimiento comunista a los planes de la burguesía, utilizando incluso medidas represivas contra él, como es el caso de Venezuela. Como señala el Partido Comunista de Venezuela en su artículo, «El problema fundamental de los partidos comunistas y obreros hoy se sintetiza en la siguiente disyuntiva: ejecutar una acción política que se limite a la lucha por tímidas reformas que mejoren condiciones de venta y reproducción de la fuerza de trabajo de la clase trabajadora en el marco de alianzas policlasistas, o de cumplir el papel de organizar y dirigir el potencial revolucionario de la clase obrera para tomar en sus manos el poder político y convertirse en la clase dirigente de la sociedad. Lo segundo es la que define la razón de ser y existir de un Partido Comunista como vanguardia organizada de la clase trabajadora como clase social para sí.»

La sección de artículos sobre el Movimiento Comunista concluye con el artículo del Movimiento Socialista de Kazajistán, que enriquece nuestro conocimiento sobre el rumbo de la restauración capitalista en las repúblicas soviéticas de Asia central, así como la tortuosa trayectoria de la reconstrucción del Partido Comunista, que se enfrenta al ataque anticomunista y antisoviético de los nuevos regímenes burgueses. Como se enfatiza en el artículo, «En esta situación se necesitan nuevos partidos comunistas y obreros, que deben ofrecer una alternativa al orden existente y desarrollar un programa revolucionario de lucha política eficaz. La promoción de la idea de dicha alternativa socialista, centrada en la unidad máxima de los trabajadores y las masas de todas las nacionalidades, es un paso importante en este camino.»

En la sección de asuntos políticos y teóricos temáticos el lector encontrará dos artículos escritos con motivo del 80º aniversario de la Victoria Antifascista.

Como se afirma en el artículo del Partido Comunista de Grecia, que discute las conclusiones contemporáneas extraídas de la Segunda Guerra Mundial imperialista, «En el aniversario de los 80 años del fin de la II Guerra Mundial imperialista estamos más cerca de darnos cuenta de la posibilidad de un nuevo conflicto imperialista generalizado. (…) Por eso, las conclusiones históricas sobre la Segunda Guerra Mundial desde el punto de vista de las fuerzas obreras-populares no solo son particularmente útiles y críticas, sino también muy actuales.» Es por ello que «el estudio profundo del curso histórico del movimiento obrero y comunista no pretende aprovecharse del privilegio de la distancia histórica y del conocimiento de lo que históricamente sucedió para estigmatizar debilidades pasadas o decisiones equivocadas. Al contrario, está motivado por la necesidad de que su experiencia, adquirida con sacrificios y sangre, alimente conclusiones útiles para la lucha de clases de hoy, en un momento en que se ciernen las nubes de las guerras imperialistas.»

El artículo del Partido Comunista de México, que lidia con la cuestión del “fascismo y antifascismo”, señala que «el fascismo es una forma de gestión del poder de los monopolios y de gestión del capitalismo, surge de su seno, y su liquidación definitiva va ligada al derrocamiento del modo de producción capitalista.» El artículo examina aspectos históricos y extrae conclusiones útiles sobre la estrategia del movimiento comunista internacional durante la Segunda Guerra Mundial y hasta la actualidad, mientras revela también los planes de las potencias burguesas de arroparse con el manto del antifascismo.