El Centenario de la Gran Revolución Proletaria – Lecciones para los comunistas

  • 10/05/17 13:46

La Gran Revolución Socialista de Octubre es la revolución más conocida del mundo y, debido a su influencia en el desarrollo de la humanidad, es la más grande de todas las revoluciones conocidas.

La Revolución de Octubre ha sido el primer intento exitoso de establecer la dictadura del proletariado, creando el primer Estado del mundo que actúa en interés de los trabajadores y campesinos.

Sin embargo debemos admitir que, hoy en día, los comunistas de Rusia llegamos al aniversario de la Gran Revolución en condiciones de retirada, en una situación de derrota de la causa de la Revolución de Octubre en su patria. Debemos recordar las palabras de Lenin, en que nos enseñaba que la mejor manera de celebrar un aniversario es concentrarse en las tareas no resueltas. Para llevarlo a cabo, los comunistas debemos reevaluar críticamente el desempeño de nuestro movimiento en el último siglo. Esta reevaluación supone el reconocimiento del hecho de que, tanto en la URSS como en Rusia, los comunistas en su lucha de masas no sólo triunfamos, sino que también hemos sido derrotados por la burguesía en los años 90. Tanto nosotros como nuestros aliados hemos tenido que responder en varias ocasiones a las preguntas sobre por qué hemos sido derrotados. Hemos respondido a estas preguntas tanto en nuestros medios de comunicación como en el curso de reuniones internacionales. Al contestar a esas preguntas tuvimos que demostrar que la derrota no es definitiva, que nuestra derrota ha sido temporal y que vamos a seguir luchando. Sin embargo, debemos volver a examinar qué prácticas pueden atentar contra los fundamentos del marxismo revolucionario, para llegar a conclusiones en cuanto a nuestros errores. Para celebrar decentemente el aniversario de Octubre, los comunistas de todo el mundo debemos tomar medidas resueltas para luchar contra toda herencia contrarrevolucionaria, revisionista y oportunista.

Comencemos con el análisis de los méritos del partido de la clase obrera en la victoria de la Gran Revolución Proletaria, para aprender cómo luchar -una vez más- de la experiencia de los vencedores.

La condición previa para la victoria fue el programa del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso, que estaba bien fundamentado y firmemente basado en la teoría del marxismo. La revolución estaba prevista y preparada como resultado de la obra teórica brillante y titánica de Lenin, la práctica política persistente de los bolcheviques y la lucha heroica de la clase obrera rusa.

No hay duda de que la obra de Lenin "El imperialismo fase superior del capitalismo", en que analizaba el desarrollo del capitalismo en su etapa superior monopolísta, desempeñó un papel especial en la preparación teórica de la revolución. En este trabajo se desarrolló la teoría del imperialismo, se describieron sus rasgos principales y se esbozó su futuro como capitalismo parasitario y putrefacto, en vísperas de la revolución socialista.

Usando el término "víspera", Lenin enfatiza que más allá de la etapa del imperialismo, el capitalismo no tiene etapas futuras de su desarrollo progresivo. Exactamente de esta manera, Lenin definió el lugar del imperialismo en la historia, siendo esta definición contraria a los comentaristas oportunistas del marxismo como Kautsky, Plejánov, Bujarin, etc., que predijeron que debía haber otra etapa de Ultraimperialismo y que creían que los comunistas no debían proceder más allá de los límites de la revolución democrático-burguesa. Lenin demostró que la revolución socialista era posible en Rusia y que el país estaba preparado para ello en ese momento de la historia.

Lenin aclaró que “lo esencial en la crítica del imperialismo es saber si es posible modificar mediante reformas las bases del imperialismo, si hay que seguir adelante, exacerbando y ahondando más las contradicciones que el imperialismo engendra, o hay que retroceder, atenuando dichas contradicciones. Como las peculiaridades políticas del imperialismo son la reacción en toda la línea y la intensificación del yugo nacional —consecuencia del yugo de la oligarquía financiera y la supresión de la libre competencia—, a principios del siglo XX surge en casi todos los países imperialistas la oposición democrática pequeñoburguesa al imperialismo. Y la ruptura con el marxismo por parte de Kautsky y de la vasta corriente internacional del kautskismo consiste precisamente en que Kautsky, además de no preocuparse, de no saber enfrentarse a esa oposición pequeñoburguesa, reformista, fundamentalmente reaccionaria en lo económico, se ha fundido en la práctica con ella.

Lenin tomó nota del hecho de que, aunque el imperialismo no cambia básicamente la relación entre la burguesía y el proletariado, ciertos estratos del proletariado, a veces sustanciales, se acercan a la burguesía, a medida que la burguesía logra mejorar su bienestar a expensas de cientos de millones de personas en estados coloniales y semicoloniales. La ideología burguesa es asimilada por una parte considerable de la clase obrera. Sus intereses están representados por "partidos capitalistas burgueses". Este soborno, a expensas de la superproducción imperialista, los convierte en "perros domésticos del capitalismo, en seductores del movimiento obrero". Se inicia una lucha entre el ala revolucionaria y la ala reformista, que en Rusia tomó la forma de una lucha entre bolcheviques y mencheviques.

Lenin predijo y mostró que las crisis económicas del capitalismo podrían ser un buen terreno para dar lugar a situaciones revolucionarias. Dio la definición de lo que es una situación revolucionaria y definió las principales características objetivas y subjetivas que describen una situación de crisis en vísperas de la revolución:

- las clases altas no pueden gobernar como antes.

- las clases bajas no pueden vivir como antes.

- Un aumento considerable de las actividades de las masas por encima del nivel habituales necesario. Mucho antes de la revolución hizo hincapié en que no toda situación revolucionaria da pie a una revolución. Él escribió: "Ni la opresión sobre los de abajo ni la crisis en los círculos gobernantes pueden causar una revolución -lo único que pueden causar es la decadencia de un país- a menos que haya una clase revolucionaria capaz de convertir un estado pasivo de opresión en otro estado activo de rebelión e insurrección".

Un factor subjetivo es también indispensable para la revolución: la presencia de un partido proletario de vanguardia armado con una teoría avanzada y capaz de dirigir la acción de la clase. Lenin elaboró la teoría del partido proletario - un partido de nuevo tipo que permitió crear el partido de los bolcheviques. Con la tarea de permitir al proletariado llevar a cabo su gran misión histórica, el partido comunista organiza al proletariado como fuerza política independiente que se opone a todos los partidos burgueses simultáneamente, guía todas las manifestaciones de su lucha de clases, muestra al proletariado la contradicción irreconciliable que existe entre los intereses de los explotadores y los explotados, y le aclara la importancia histórica y las condiciones necesarias para la próxima Revolución Socialista.

Sobre la fuerza de la ley del desarrollo desigual en la época del imperialismo, Lenin llegó a la conclusión de que Rusia era un eslabón débil en la cadena que podía romperse. Explicó la posibilidad de la victoria de la revolución en un único país como primer paso, presentó la tesis de convertir la guerra imperialista en guerra civil, lo cual permitió a los bolcheviques preparar de forma práctica la revolución. Esa preparación era posible porque la clase obrera de Rusia había creado soviets y Lenin consideraba el poder soviético como forma organizativa futura de la Dictadura Proletaria. Así, la Gran Revolución Socialista de Octubre fue teóricamente fundamentada, pronosticada, preparada y consecuentemente realizada con éxito.

 

La Gran Revolución Socialista de Octubre y la URSS influyeron en otros países, así como en el desarrollo de acontecimientos en todo el mundo. La historia ha confirmado "la importancia internacional o la inevitabilidad histórica de la repetición mundial de los acontecimientos que tuvimos aquí" (Lenin, Obras completas en ruso v.41 p.31). En 1921 Lenin escribió su libro "La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo", que aún conserva su importancia para los comunistas de las todas las generaciones.

El imperialismo internacional hizo tremendos esfuerzos para estrangular al primer Estado mundial de la clase obrera, para derrocar la dictadura del proletariado y restaurar la dictadura de la burguesía. Catorce países extranjeros participaron en el apoyo a la contrarrevolución interna de las clases derrocadas y tomaron parte en la intervención, mientras desencadenaban la más cruenta guerra civil. Sin embargo, el poder soviético resistió el ataque y ganó. La victoria se debió al apoyo amplio de las masas trabajadoras dentro del país y a la solidaridad sincera y generalizada del proletariado internacional. La dictadura del proletariado cumplió una de sus principales tareas: suprimir la resistencia abierta de las clases derrocadas y sus aliados.

Después de la guerra civil, las tareas económicas se convirtieron en el principal foco de atención. El Poder Soviético actuó en primer lugar en interés de la clase obrera y fortaleció sus lazos con el campesinado trabajador. El Partido Comunista (Bolchevique), adherido al marxismo-leninismo, dirigía todo el desarrollo económico. Para luchar contra ciertas tendencias negativas, se llevó a cabo la revolución cultural, la industrialización y la colectivización. Se eliminó la explotación, el desempleo y el temor a qué deparará el día siguiente, se redujo la semana de trabajo, se introdujo la gratuidad tanto de la asistencia médica como de la educación. La cuestión nacional se resolvió con éxito en base a la unión de los trabajadores de diferentes nacionalidades a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. El país se desarrolló con una velocidad extraordinaria y, al comienzo de los años 40, la Rusia Soviética había avanzado desde el quinto lugar, antes de la guerra, hasta el segundo en la lista de los países más industrializados del mundo. El reequipamiento planificado de la industria con maquinaria avanzada sirvió de base para el crecimiento del bienestar del pueblo y aseguró el poderío de la defensa militar.

Sería simplemente estúpido negar los logros obvios y bien conocidos de la Unión Soviética en el campo de la economía, la ciencia y la tecnología, la cultura y los beneficios sociales. En la medida en que no hay demasiada gente que intenta negarlos, el principal foco de atención de los críticos del socialismo es la suposición de que todos estos logros se debieron supuestamente a la terrible dictadura de Stalin, a costa de innumerables víctimas. Algunos incluso afirman que estos avances fueron hechos a pesar de la dirección del Partido y del Poder Soviético. Los anticomunistas siguen negando los logros del socialismo mediante los supuestos horrores de la dictadura de Stalin.

Inicialmente los bolcheviques no consideraban la revolución rusa como un evento limitado por las fronteras rusas. La crisis general del capitalismo había comenzado a partir de la Revolución Socialista de Octubre y esa era la demostración de su significado histórico para el mundo. Ya en 1919 se creó la Tercera Internacional, la Comunista - Comintern. Las condiciones de admisión a la Comintern se basaban en el principio formulado por Lenin:

"La lucha contra el imperialismo, a menos que esté ligada a la lucha contra el oportunismo, es una frase mentirosa y vacía” (Lenin, Obras Completas en ruso, vol.27, p.424). La clase obrera internacional adquirió su propia vanguardia organizada con una ideología definida encarnada por la Comintern, mientras que los socialdemócratas se convirtieron en cómplices del imperialismo tratando de mejorarlo, suavizarlo, hacerlo parecer más humano, tratar sus llagas y salvarlo en momentos de crisis y agudización de la lucha de clases.

La cuestión de la disolución de la III Internacional, las complejidades y discusiones que tuvieron lugar en el curso del desarrollo de su estrategia, son materia de una investigación separada. Sin embargo queda claro que el principal resultado de las actividades del Comintern fue la derrota del fascismo y la creación del sistema mundial del socialismo, con la URSS como centro poderoso, junto a los países miembros del Consejo de Asistencia Económica Mutua.

La Unión Soviética salvó a la civilización mundial, con su decisiva contribución a la derrota del nazismo alemán. En el período de posguerra, nuestro pueblo, después de haber reconstruido rápidamente las empresas demolidas, logró resolver una serie de grandes tareas en el campo del desarrollo socialista. En los años cincuenta nuestro país se convirtió en uno de los más educados del mundo y poseía una ciencia y una cultura avanzadas. En sólo 10 años, la productividad de la industria soviética había alcanzado el tercer lugar en la clasificación mundial, lo que explica la prioridad que la URSS a los vuelos espaciales. El piloto soviético comunista, antiguo trabajador-moldeador, Yuri Gagarin fue el primer hombre que alcanzó el espacio, en la nave espacial "Vostok".

Hubo un crecimiento estable del bienestar del pueblo, los precios bajaron y los salarios aumentaron. La semana de trabajo en la industria se redujo en 18 horas en el período de 1917-1961. Las condiciones para el desarrollo integral de los trabajadores mejoraron. Así, se reveló la naturaleza comunista del socialismo y el pueblo trabajador veía que el socialismo se había convertido en parte de su vida cotidiana y no era sólo un ideal o una perspectiva. Como se menciona en el programa de PCOR, el pueblo soviético alcanzó los logros más importantes en el período del segundo Programa del PCUS, bajo la orientación de I.V. Stalin.

La URSS ejerció una enorme influencia en todo el curso de la historia humana -un hecho de que es reconocido tanto por nuestros amigos como por nuestros enemigos. El socialismo, tanto en la URSS como en los países del campo socialista, hizo que los capitalistas hicieran concesiones y garantizasen a los trabajadores de sus países ciertas garantías sociales.

El proletariado necesita un Estado en la medida en que sea necesario reprimir los intentos de actuar en contra de sus intereses. En consecuencia, la necesidad de la dictadura del proletariado sólo se interrumpe una vez que se han alcanzado los objetivos finales de los comunistas: se crea una sociedad totalmente sin clases, se convierte el socialismo en comunismo y desaparece la amenaza de la agresión capitalista tanto desde el interior como desde el extranjero.

La Gran Revolución Socialista de Octubre estableció en Rusia el Poder Soviético como una forma organizativa concreta de dictadura proletaria. Los soviets son la forma más estable de la dictadura proletaria que se conoce en la historia, no sólo porque los soviets han durado más tiempo y su historial de logros históricos es grande. Su estabilidad y la más alta idoneidad para desempeñar las funciones de la dictadura proletaria pueden explicarse por el hecho de que los soviets se basan en una realidad común a todos los trabajadores, como es la organización que los trabajadores ya tienen en el propio proceso de producción material. Fue a través de los Soviets como los trabajadores, por primera vez en la Historia, obtuvieron el derecho de utilizar su organización adquirida en el proceso de trabajo para los fines de la gestión de la sociedad y para tomar decisiones políticas, es decir, elegir en sus colectivos de trabajo a los diputados, el derecho a revocarlos, a controlar los órganos de poder estatales a través de diputados elegidos en los equipos de trabajo de las plantas industriales, garantizando así la subordinación del Estado a sus intereses. En 1917 se estableció la forma más elevada y realmente progresista de la democracia: la democracia proletaria de los trabajadores y de las trabajadoras, el poder soviético.

La naturaleza objetiva del poder soviético determinó el curso de los acontecimientos de la Historia: primero, sin el permiso del zarismo, aparecieron los soviets; después vino la revolución socialista, se estableció el poder soviético y se creó el Estado soviético; finalmente, se adoptó la Constitución Soviética y se creó la Unión Soviética. Esta secuencia histórica está determinada por la lógica de la lucha de clases y no puede mirarse de manera diferente. Así, el papel de los soviets es muy importante ya en la etapa de lucha por el poder. Ningún parlamento o gobiernos de centro-izquierda con "confianza de la gente" son capaces de convertirse en poder soviético, de adoptar la constitución soviética y de dirigir al pueblo trabajador al socialismo.

Los soviets no son el parlamento de los trabajadores, como algunos de los teóricos tratan de presentar. Incluso introdujeron un concepto de "avanzar hacia el poder popular en forma de república parlamentaria del tipo soviético”. Los soviets son unidades militantes del proletariado, cuyo objetivo es llevar a cabo la lucha de clases en el curso del derrocamiento de la burguesía, la construcción del socialismo y la lucha por convertir el socialismo en comunismo completo.

El retroceso temporal y la derrota de los soviets podrían atribuirse en gran parte a los errores cometidos por el Partido en el campo de la teoría del comunismo que conducen a la degradación de los soviets hasta convertirse en análogos de los parlamentos burgueses. La tarea del socialismo no es sólo proclamar el poder obrero, sino que los trabajadores deben tener una verdadera capacidad práctica para ejercer este poder. Los soviets son la forma más adecuada de realización práctica de esta capacidad. Como dijo Lenin, los soviétis son la forma organizativa de la dictadura proletaria.

El análisis dialéctico de la experiencia histórica de la Revolución Socialista en Rusia, de la construcción y desarrollo del socialismo en la URSS, permite observar cómo el modo de producción cambia en el curso de la transición al comunismo y cómo se reproduce en el curso del desarrollo del socialismo como primera fase del comunismo.

La toma del poder por la clase obrera y el establecimiento de la dictadura proletaria no cambian el carácter de la producción. Sólo después de la nacionalización, se comienza a crear el modo de producción socialista, cuando la producción adquiere directamente naturaleza social, si bien este modo de producción coexiste durante un período transitorio de tiempo con otros. En Rusia podemos enumerar modos tales como el capitalismo estatal, el capitalismo privado, la producción patriarcal y la pequeña producción de mercancías.

El modo de producción socialista reemplaza gradualmente a todos los modos restantes en el curso del período de transición. La producción socialista planificada se convierte primero en el modo dominante y luego en el único modo de producción.

Varios teóricos partidarios del socialismo y, muchos más entre sus adversarios, publicaron muchas descripciones del socialismo soviético. Había demasiadas definiciones: temprana y subdesarrollada, socialización total, deformada, socialismo de cuartel, con degeneración burocráticas, etc.

Hay un punto de vista ampliamente difundido, compartido en particular por el PCFR, de que el socialismo, que había demostrado ser eficaz en la primera mitad del siglo XX, fracasó porque no se correspondía a las cambiadas condiciones del progreso científico-técnico ni al aumento de las libertades democráticas de la sociedad.

Defendemos la definición de Lenin de que el socialismo es el comunismo incompleto, el nivel más bajo del comunismo. El socialismo lleva inevitablemente en todos los aspectos la huella del orden social capitalista precedente, del que se origina el socialismo. Bajo el socialismo todo el mundo está objetivamente interesado en el crecimiento de la riqueza común, así como en aumentar su participación personal en esta riqueza.

Utilizando estas circunstancias, varios oportunistas en el movimiento comunista tratan de separar teóricamente el socialismo del comunismo, mientras construyen modelos del socialismo que incorporan la propiedad privada, el desempleo, el pluralismo político y económico. Sin embargo, no puede haber otro socialismo aparte del socialismo que es primera fase del comunismo. El auténtico comunismo debe poseer ciertas características comunes a cada fase (es obvio que el grado de su desarrollo será diferente), tanto para el período de transición (del capitalismo al comunismo) como para las dos fases del comunismo. Estas características comunes que evolucionan en el curso del movimiento hacia el comunismo completo son las siguientes: la propiedad social de la tierra y de todos los principales medios de producción y comercio, el desarrollo planificado de la economía popular y de otras esferas de la vida social, el empleo total de la población, la asistencia social para los niños, las personas mayores y las personas incapacitadas, la igualdad de condiciones para el desarrollo de las capacidades de todos los miembros de la sociedad (educación gratuita y accesible y asistencia sanitaria), el control de la producción y de la vida social mediante los soviets de trabajadores a todos los niveles.

El éxito de la transición hacia el comunismo completo depende del grado de organización y de combatividad de la lucha del proletariado y de sus aliados. La revolución socialista sólo es posible cuando la mayoría de los trabajadores organizados son conscientes de su necesidad y son capaces de incitar y llevar a la lucha a los círculos más amplios posibles de trabajadores. Las revoluciones no son obra de conspiradores, ni siquiera de partidos, sino de las masas bajo la dirección de la clase revolucionaria. El cambio revolucionario de un orden social está precedido por una revolución en las mentes de la vanguardia de la clase avanzada. El Partido Comunista tiene el deber de proveer a la clase obrera con ideología, darle perspectiva a la lucha, ahorrándoles pérdidas y decepciones innecesarias. La idea comunista se convierte en verdadera fuerza material cuando domina la mente de los trabajadores.

El socialismo surge del capitalismo y depende de las circunstancias reales en las que hace aparición. La lucha de clases no se detiene bajo el socialismo, sino que toma nuevas formas, continúa como lucha entre la producción proletaria y comunista y la privada de la pequeña burguesía. Una de las esencias del socialismo es el poder que ejerce la dictadura del proletariado y asegura la victoria de la tendencia comunista.

En el campo de la política, el socialismo, según Lenin, es la abolición de las clases. Con esto, se entiende el proceso hacia la destrucción de las diferencias entre las clases, entre la ciudad y el campo, entre trabajadores manuales e intelectuales. V.I. Lenin aclaró que "la abolición de las clases es una cuestión de una lucha de clases larga, difícil y dura que no desaparece después del derrocamiento del poder del capital, después de la destrucción del Estado capitalista, después del establecimiento de la dictadura proletaria (como se imaginan los filisteos del viejo socialismo y la vieja socialdemocracia), sino que de hecho cambia sus formas y se vuelve en muchos aspectos aún más amarga".

¿Los líderes soviéticos y el partido cometieron errores en el curso de la construcción socialista? Sería la santidad política y la arrogancia, así como un enfoque no histórico, encontrar que es posible evitar todos los errores o decir que "nada debería haberse hecho de esta manera", cuando son personas las que tienen que caminar por primera vez por un camino desconocido, en condiciones que no son sólo poco claras, sino extremadamente difíciles, con una agresiva resistencia del viejo mundo burgués. Por supuesto, los errores eran inevitables y ocurrieron. Debemos estudiar nuestra experiencia histórica y llegar a las conclusiones necesarias. Nosotros diferenciamos entre los errores de lucha y los errores por deserción o voluntarismo. Nuestros antecesores, bolcheviques bajo la dirección de Lenin y Stalin, han atravesado dignamente su parte del camino. Los bolcheviques eran marxistas ortodoxos. Tanto en la teoría como en la práctica, no se apegaban a ningún dogma, sino que seguían los principios básicos de la lucha de clases. Esa es la razón por la que a pesar de los errores se mantuvo la dirección "hacia arriba y hacia adelante". El impulso que dieron al proceso duró durante bastante tiempo después de su propia muerte, y sin embargo, el movimiento comenzó a frenar.

Las conclusiones formuladas por Lenin han demostrado evidentemente su corrección en los últimos 100 años. Hoy en día podemos y debemos complementarlas con conclusiones análogas basadas en la experiencia de la posterior construcción del socialismo en la URSS. Se debe prestar especial atención a los errores cometidos, que llevaron a la derrota temporal del socialismo en la URSS y en los países de Europa del Este.

Lenin señaló que las lecciones más importantes de la Revolución de Octubre eran obligatorias para los marxistas revolucionarios de todos los países:


A. Presencia de partido proletario del nuevo tipo. La necesidad de luchar contra el oportunismo. Todos los comunistas recuerdan bien la expresión de Lenin de que "no puede haber movimiento revolucionario sin partido revolucionario". Los bolcheviques fueron capaces de llevar a los pueblos de Rusia la revolución no porque unieran a todas las fuerzas de oposición y se unieran a los mencheviques, sino porque pudieron derrotar a los mencheviques tanto en la teoría como en la práctica política. Lenin escribió: "Al superar tremendas dificultades, los bolcheviques apartaron a los mencheviques, el papel de los mencheviques como agentes burgueses dentro del movimiento obrero fue perfectamente comprendido después de 1905 por toda la burguesía, que los apoyó en su lucha contra los bolcheviques por todos los medios. Sin embargo, los bolcheviques nunca hubieran conseguido esto en caso de que no hubieran aplicado las tácticas correctas de combinación de actividades clandestinas con el uso obligatorio de "oportunidades legales".

Lenin señaló que la historia del bolchevismo comenzó en 1903 (II Congreso del POSDR) y se preguntó cuáles eran las tendencias políticas contra las que los bolcheviques luchaban y en cuya lucha forjaron su doctrina. Su respuesta fue que había sido en primer lugar el oportunismo, en concreto el derechismo. Es la tendencia más peligrosa de todos los tiempos. Repitamos una vez más la definición de Lenin muy familiar a cualquier marxista formado: "la lucha con el imperialismo es una frase falsa, a menos que esté asociada con la lucha contra el oportunismo" (vol.27, p.424).

La historia nos dice que el oportunismo puede afectar a más que una parte del movimiento comunista y comenzar a dominarlo en su mayoría, a veces sobre el movimiento al completo. El requisito de luchar contra el oportunismo se convirtió en la condición básica para unirse a la Comintern, este requisito sigue siendo la característica principal del partido proletario moderno.

B. Combinación de actividades legales y clandestinas. El trabajo dirigido a la preparación de la revolución, preparándose para la revolución bajo cualquier condición y en cada momento. Esta afirmación, aunque parece ser un rasgo tan básico de las tácticas de la lucha política, ha adquirido nueva importancia bajo las condiciones de la creciente reacción en todos los países, tanto para los partidos acostumbrados a una existencia legal, "civilizada", basada en prácticas parlamentarias, como para los izquierdistas radicales que refutan la participación en la política legal que está bajo el control total de las autoridades burguesas. V.I. Lenin enseñó que "los revolucionarios incapaces de combinar las actividades ilegales con todas las legales son muy malos revolucionarios" (Vol. 41, pág. 82, Obras Completas en ruso)

Hay otra cita de Lenin que sería muy útil para muchos de nuestros camaradas que no pueden ver la posibilidad de la repetición de la situación revolucionaria bajo las condiciones actuales de relativa prosperidad capitalista: "No es difícil ser revolucionario cuando la revolución ya ha comenzado, cuando todo tipo de personas se unen movidas por el impulso, porque está de moda o incluso debido a las oportunidades de carrera personal. Librarse de esos pseudo-revolucionarios después de la victoria le costará al proletariado mucho dolor severo y trabajo duro. Es mucho más difícil y mucho más valioso ser revolucionario cuando todavía no hay condiciones para una lucha directa, abierta, realmente a gran escala y realmente revolucionaria, en que hay que defender los intereses de la revolución (a través de la propaganda, la agitación, organización) con formas no revolucionarias y, a menudo, en instituciones puramente reaccionarias, en un entorno no revolucionario, entre las masas, incapaces de comprender la necesidad de un método de acción revolucionario" (Vol. 41, pág. 77 Obras Completas en ruso).

C. Comprensión dialéctica correcta de la cadena "líderes-partido-clase-masas". Continuación de la lucha de clases en condiciones de dictadura proletaria, disciplina estricta para todos, líderes proletarios incluidos. El partido revolucionario del proletariado es la forma más elevada de unificación de los proletarios, que no merecerá tal título hasta que no llegue a saber fusionar sus líderes con la clase y las masas de forma monolítica. Sobre la base de tal comprensión del partido, Lenin nos enseñó: "La dictadura del proletariado es una lucha obstinada que es a la vez sangrienta y puede no derramar sangre, violenta y pacífica, militar y económica, educativa y administrativa, que se llevará a cabo contra las fuerzas y tradiciones de la vieja sociedad. La fuerza del hábito de millones y decenas de millones es la fuerza más terrible. No es posible llevar a cabo semejante lucha sin un Partido de hierro forjado en la lucha, sin un partido que posea la confianza de todo lo que es honesto en la clase obrera, sin un partido que pueda seguir el estado de ánimo de las masas e influir en ellas. Es miles de veces más fácil derrotar a la gran burguesía centralizada que "derrotar" a millones de pequeños propietarios, que mientras realizan sus actividades cotidianas, invisibles, no detectadas y corruptas alcanzan los mismos objetivos que la burguesía desea, que restauran a la burguesía. Los que incluso debilitan parcialmente la disciplina del hierro, realmente ayudan a la burguesía contra el proletariado”.

D. El carácter internacional de los soviets como forma de dictadura proletaria. Necesidad de luchar contra las variantes locales del menchevismo en sus condiciones locales. Los pasajes siguientes fueron escritos sobre este tema por Lenin: "Tanto la revolución de febrero como la de octubre de 1917 han conducido al desarrollo a gran escala de los soviets en el país, que fue seguido por su victoria en la ofensiva socialista proletaria. En menos de dos años se reveló el carácter internacional de los soviets, la extensión de esta forma de lucha y organización al movimiento obrero mundial, la tarea histórica de los soviets de convertirse en el sepulturero que suceda al parlamentarismo burgués, a la democracia burguesa en general.

Más que eso. La historia del movimiento obrero nos muestra ahora que en todos los países se tendrá que (y ya ha comenzado) superar la lucha espontánea, y se avanzará hacia la victoria del comunismo, luchando primero y principalmente contra el "menchevismo" del propio país, es decir, contra el oportunismo y el social-chovinismo y, de igual forma, contra el izquierdismo" (vol. 41, pág. 75 Obras completas de Lenin en ruso)

"En cualquier caso, al realizar en todas partes básicamente tareas preparatorias similares antes de la victoria sobre la burguesía, el movimiento obrero en cada país vive este desarrollo de una forma propia. (vol.41, p.75 Obras completas de Lenin en ruso)

"Mientras que existan diferencias entre naciones y Estados -estas diferencias probablemente durarán hasta mucho tiempo después del establecimiento de la dictadura proletaria en todo el mundo- la uniformidad de las tácticas internacionales del movimiento obrero en todos los países requiere no olvidar la existencia de cierta diversidad, no la negación de las diferencias nacionales (algo que sería estúpido en el momento presente), siendo necesario que la aplicación de los principios básicos del comunismo (poder soviético y dictadura del proletariado)transformase correctamente las particularidades de esas bases, adaptándose a las diferencias nacionales y a las diferencias entre los Estados" (vol.41 p.77 Obras completas de Lenin en ruso).

La relevancia de esta idea ha sido probada muchas veces.

E. Necesidad de trabajar en todo tipo de organizaciones obreras, incluso en las reaccionarias, especialmente en los sindicatos.

Lenin enseñó que el trabajo comunista debe hacerse en todas partes donde haya condiciones para ello e incluso cuando tales condiciones casi no existan. Al hacerlo, "No hay duda de que los" líderes "del oportunismo utilizarán todos los trucos de la diplomacia burguesa, la ayuda de los gobiernos burgueses, sacerdotes, policías, tribunales para no permitir que los comunistas ingresen en los sindicatos, expulsarlos de allí, hacer su trabajo dentro de los sindicatos tan desagradable como sea posible, ofender, perseguirlos. Uno debe ser capaz de soportar todo esto, estar dispuesto a sacrificar cualquier cosa, incluso, si es necesario recurrir a todo tipo de trucos, métodos ilegales, esconder la verdad, para entrar en los sindicatos, para permanecer allí y para llevar el programa comunista por todos los medios". (vol. 41, p.38 Obras completas de Lenin en ruso).

F. Aliados y compañeros de la clase obrera en revolución después de su victoria. Creemos que es muy importante comprender los pensamientos de Lenin sobre los aliados que son necesarios no sólo para realizar la revolución, sino que no son menos importantes en el curso de la construcción del socialismo.

"Hemos ganado ideológicamente a la vanguardia proletaria para nuestro lado. Es el punto principal. Sin esto, no es posible ni siquiera dar el primer paso hacia la victoria. Sin embargo, esto todavía está bastante lejos de la victoria. No es posible ganar con la vanguardia solo. No sería sólo una estupidez, sino también un crimen lanzar a la batalla a la vanguardia sola hasta que toda la clase, hasta que los sectores populares, comenzaran a apoyar a la vanguardia, o al menos adoptaran una actitud de benevolente neutralidad hacia ella y sean incapaces de apoyar a los enemigos de la vanguardia.” (vol. 41, págs. 7-78 Obras completas de Lenin en ruso).

"Después de la primera revolución socialista del proletariado, después del derrocamiento de la burguesía en un país, el proletariado en este país permanecerá mucho más débil que la burguesía, porque ésta tiene enormes lazos internacionales, y también por el resurgimiento espontáneo y constante del capitalismo y de la burguesía realizada por la pequeña burguesía del país que derrocó a la burguesía. Derrotar a un adversario más poderoso sólo es posible por medio de un esfuerzo extremo y por un trabajo obligatorio, cuidadoso, atento y paciente de todos y cada uno, para buscar la más pequeña "grieta" en las filas del enemigo, cualquier contradicción de intereses entre las burguesías de varios países, entre diferentes grupos dentro de países separados, así como por medio de la menor oportunidad de obtener un aliado, incluso si este aliado es temporal, inestable, débil, poco fiable, condicional. Aquella persona que no ha entendido esto, no entiende nada en el marxismo y en el socialismo científico en su conjunto. Aquella persona que no ha podido probar su capacidad para usar esta tesis en la práctica durante un período considerable de tiempo, todavía no ha aprendido cómo ayudar a la clase revolucionaria en su lucha por la liberación de toda la humanidad trabajadora de los explotadores. Lo dicho anteriormente es cierto tanto en lo que respecta al período antes de tomar el poder político por parte del proletariado, como durante el período posterior.” (vol.41, p54-55).

G. Capacidad de utilizar tácticas de compromiso, inaceptabilidad de compromiso en el campo de la ideología. El pensamiento de Lenin también está dirigido a aquellos que les gustan las recetas y las decisiones ya hechas. "Pero componer tal receta o tal regla general ("¡no hay compromiso!") que sería aplicable bajo cualquier circunstancia significaría un absurdo. Uno debe usar su propia cabeza para poder resolverlo en cualquier caso particular. El sentido de una organización partidaria y de los dirigentes partidarios que merecen tal título, es la capacidad de adquirir los conocimientos necesarios, la experiencia necesaria, necesaria -más allá del conocimiento y la experiencia- para tomar una decisión rápida y correcta de complicadas cuestiones políticas, estos conocimientos se deben adquirir como resultado de un trabajo largo, resuelto, diverso y agotador de todos los representantes pensantes de la clase obrera.” (vol. 41, p.52-53).

Creemos que nadie entre los marxistas tiene dudas de que V.I. Lenin usó su propia cabeza y, aun así, él y otros bolcheviques cometieron errores tácticos, sin temer reconocer esos errores. La regla básica para el desarrollo de tácticas en condiciones concretas no es sólo "la necesidad incondicional de que la vanguardia proletaria, el partido comunista, recurra a acuerdos, a comprometerse con diversos grupos obreros, con diferentes partidos de trabajadores y pequeños propietarios", sino también el pensamiento de que "uno debe ser capaz de aplicar esta táctica con el propósito de aumentar el nivel de conciencia proletaria, el espíritu revolucionario y la capacidad de luchar y ganar, en lugar de disminuirlo".

H. Necesidad y tácticas de uso del parlamento burgués para el desarrollo de la lucha de clases. El tema de la participación en los parlamentos burgueses parece estar estudiado, tanto teóricamente como en la práctica del movimiento comunista, mejor que otros. V.I. Lenin insistió en la necesidad de aprovechar las oportunidades del parlamento para el desarrollo de la lucha de clases: "hasta que no estés en posición de abolir el parlamento burgués, así como otras instituciones reaccionarias, estás obligado a trabajar dentro de ellos, sólo porque todavía hay allí trabajadores presentes que fueron engañados por los sacerdotes y por la reacción rural, de lo contrario corren el riesgo de convertirse en charlatanes". (vol. 41, pág. 42 Obras completas de Lenin en ruso).

Lenin lo decía en condiciones de aversión de los proletarios avanzados hacia los parlamentos y parlamentarios burgueses: "... es difícil imaginar algo aún más mezquino, vil, más traicionero que la conducta de la inmensa mayoría de diputados socialistas y socialdemócratas en el curso de la guerra y después de ella" (Vol. 41, pág. 47 Obras completas de Lenin en ruso).

Los bolcheviques elaboraron tácticas para el trabajo comunista en el parlamento, en las campañas electorales y sobre el uso de los escaños de diputados para el desarrollo de la lucha de clases: "El significado de la existencia de comunistas miembros de la III Internacional a nivel mundial es alcanzar una completa sustitución de todas las viejas actividades parlamentarias socialistas, tradeunionistas y sindicalistas, para convertirlas en nuevas, comunistas". (vol. 41, pág. 83).

"Los comunistas de Europa occidental y de América deberían aprender a crear un parlamentarismo inusual, no oportunista, no de carrera, de modo que el partido de los comunistas pueda difundir sus consignas, de modo que los verdaderos proletarios, con la ayuda de los sectores no organizados pobres y oprimidos, puedan repartir folletos, visitar los pisos de los trabajadores, visitar las cabañas de los proletarios rurales y de los campesinos de barrios de segunda (en Europa hay afortunadamente mucho menos barrios de este tipo que en Rusia, y en Inglaterra - aún menos que eso), visitar los bares de clase baja, entrar en los sindicatos obreros, en las asociaciones, participar en las reuniones espontáneas, donde deben hablar a la gente en una manera no científica (y no con el uso de expresiones exactamente parlamentarias). No se trata de correr a sentarse en una poltrona parlamentaria, sino de incitar pensamientos, atraer a las masas, revelar las declaraciones contradictorias de la burguesía, usar el aparato creado por la burguesía, sus elecciones, sus llamamientos dirigidos a la nación, para hacer que la gente se familiarice con el bolchevismo, como nunca lo han podido hacer (bajo la dominación de la burguesía) fuera de las campañas electorales (a excepción, por supuesto, de grandes huelgas, cuando nuestro aparato de agitación popular masiva funcionó aún más intensamente).” (vol. 41, pág. 84, Obras completas de Lenin en ruso).

Debemos reconocer que muchos partidos en Europa Occidental y otros países han sufrido de cretinismo parlamentario y han hecho todo tipo de promesas de mejorar la vida de los ciudadanos con el objetivo de ganar las elecciones por parte de algunas fuerzas de izquierda. Consideraremos más adelante esta cuestión, ya que ahora debemos mencionar que Lenin expresó su opinión con respecto a este tema con toda determinación: "sólo los sinvergüenzas y los tontos pueden creer que el proletariado debe primero ganar la mayoría en el curso de elecciones llevadas a cabo en condiciones de opresión burguesa, la opresión de la esclavitud asalariada, para ganar el poder político después. Esta es una manifestación extrema de la locura y la hipocresía, esto es el cambiar la lucha de clases y la revolución por votar bajo el viejo orden, bajo el poder de la antiguo régimen.”

El análisis de los errores anteriores fue llevado a cabo por V.I. Lenin ya en 1920. Después de su muerte, la URSS, bajo la dirección del PCUS, atravesó un largo proceso difícil de logros y victorias. El fascismo fue derrotado, el país alcanzó la segunda posición en la lista de países más industrializados, un ciudadano soviético fue el primer en alcanzar el espacio. Sin embargo, se cometieron bastantes errores, sobre todo en lo que respecta a los esfuerzos para luchar contra el oportunismo y el revisionismo, que más tarde se manifestó con tristeza en la derrota temporal del socialismo y la destrucción de la URSS. Ahora es nuestra tarea analizar estos errores y hacer las conclusiones necesarias para el futuro de nuestra lucha, teniendo en cuenta las orientaciones de Lenin: "Los comunistas deben saber que en cualquier caso el futuro les pertenece, por eso podemos (y debemos) combinar la pasión más alta de la lucha revolucionaria y el análisis más frío y sobrio de la naturaleza salvaje y sangrienta de la burguesía." (Vol. 41, pág. 87, Obras completas de Lenin en ruso)

Se han expresado una serie de opiniones diferentes en cuanto a las causas de la derrota del socialismo en la URSS. Desde luego, tenemos en cuenta las opiniones de los partidarios del socialismo, pero también refutamos las opiniones de sus adversarios, que tratan de caracterizar como utópico el comunismo como posibilidad para el desarrollo de la humanidad, punto de vista que fue desmentido por el Gran Octubre mismo, así como la experiencia del desarrollo de la URSS.

Hay una versión muy popular que ve en las traiciones a la causa del socialismo por parte de los altos funcionarios del Partido y del Estado como una de las razones principales de nuestra derrota. Nombres como el de Gorbachov, Yeltsyn, Yakovlev y muchos de sus colegas del Comité Central del PCUS y del gobierno son habituales en la lista. Las especulaciones sobre la intervención occidental también son populares. Ejemplos que confirman esta hipótesis son desde el mítico "Plan Dulles", hasta versiones que suponen el reclutamiento de los altos funcionarios por los servicios especiales occidentales, convirtiéndolos así en sus herramientas de influencia. Se mencionan billones de dólares gastados por Occidente para la lucha contra la URSS y que dicho gasto dio resultado. Algunas variantes de estas versiones no sólo son bastante interesantes sino que reflejan hechos reales. Sin embargo, nuestro punto de vista materialista y marxista nos lleva a determinar que las principales razones de la derrota temporal del socialismo en la URSS, en la lucha de clases contra las fuerzas anti-socialistas para convertir el socialismo en comunismo completo, fueron internas.

Podemos responder muy brevemente a la pregunta "¿cuáles son las razones de la derrota del poder soviético y la URSS?" con dos motivos: el poder dejó de ser esencialmente el soviético, y el Partido dejó de ser realmente comunista.


Razones para la derrota de la URSS.

А. Teóricas. Rechazo de los principios básicos del marxismo.

El PCOR sigue el principio básico del marxismo que dice lo siguiente: "Hay un período entre las sociedades capitalistas y comunistas, el período de transformación revolucionaria de la primera en la segunda. El período político transitorio corresponde con la descripción anterior y el Estado en este período no puede ser otra cosa que dictadura proletaria revolucionaria" (Crítica del Programa de Gotha, vol. 19, p.27 K. Marx obras en ruso).

Lenin consideró consecuentemente que el reconocimiento de la dictadura del proletariado era el punto central de la enseñanza marxista: "sólo se puede considerar marxista si extiende el reconocimiento de la lucha de clases hasta el reconocimiento de la dictadura proletaria" (vol. 19, p.27 Obras completas de Lenin en ruso). Lenin aclaró la cuestión subrayando que "la esencia de la dictadura proletaria no se limita a la violencia solamente; la violencia no es la parte más importante de ella. La esencia de ella es la organización y disciplina de la vanguardia de los trabajadores, de su único líder, el proletariado. Sus objetivos son la creación del socialismo, la destrucción de la división de clases de la sociedad, la transformación de todos los miembros de la sociedad en trabajadores, para eliminar todos los motivos de explotación del hombre por el hombre". La lucha de clases bajo el socialismo continúa tomando nuevas formas, en particular, tiene lugar dentro de la propia clase y dentro del propio partido. Recordemos que Lenin solía subrayar que "la abolición de las clases es una lucha de clases larga, difícil y que no desaparece (como lo imaginan los filisteos del viejo socialismo y la vieja socialdemocracia) después del derrocamiento del poder del capital, después de la destrucción del Estado burgués, después del establecimiento de la dictadura proletaria, sólo cambia sus formas, al mismo tiempo que se hace más violento en muchos aspectos".

¿Cuánto tiempo debe mantenerse la dictadura del proletariado? En las tesis de su informe sobre la táctica del PCR para el III Congreso de la Comintern, Lenin respondió a esta pregunta de la siguiente manera: "La dictadura del proletariado no significa el abandono de la lucha de clases, sino la extensión de la misma en una nueva forma y con el uso de nuevas herramientas. Esta dictadura será necesaria mientras existan las clases, mientras que la burguesía derrocada en un país siga intensificando diez veces sus ataques contra el socialismo en todo el mundo". Como se señaló en el informe sobre las tácticas del PCR presentado en el III Congreso de la Comintern, ya que "el objetivo del socialismo es destruir las clases" el período de la dictadura proletaria cubre toda la primera fase del comunismo, es decir, todo el período del socialismo (volumen 44, página 10).

Sin embargo, el error principal de los comunistas soviéticos fue el rechazo de este punto principal del marxismo.

El rechazo de la dictadura proletaria es el rechazo del marxismo.

Después de la muerte de Stalin, cuando N.S. Khrushchov se convirtió en el líder del partido, en el XX Congreso del PCUS se llevó a cabo una especie de bombardeo preliminar contra el concepto principal del marxismo - el concepto de dictadura proletaria. El grupo revisionista de los krushchovistas cuestionó calumniosamente todos los logros obtenidos bajo la dirección de Stalin y sus camaradas, mientras que se hicieron los primeros intentos de revisar los conceptos básicos del marxismo en relación con la lucha de clases y la dictadura del proletariado. Sin embargo, en aquella época seguía vigente el programa de Lenin de PCR (b).

Es por eso que los krushchovistas empezaron los preparativos para reemplazarlo por uno nuevo sin los conceptos marxistas esenciales en él. En el informe del Primer Secretario del CC del PCUS N.S. Khrushchov "Sobre el programa del PCUS", aprobado en el XXII Congreso del PCUS, se presentaron tesis que desalentaron y desarmaron a los comunistas, a la clase obrera y a todos los trabajadores, afirmando que se había logrado la victoria completa del socialismo en la URSS. Se estipulaba que la lucha de clases estaba limitada al período de transición al socialismo solamente. A lo largo de todo el informe, el socialismo fue considerado no como una fase del comunismo, sino como algo diferente al comunismo, como formación esencialmente separada. Correspondientemente, en lugar de la meta característica del socialismo, es decir, el objetivo de la abolición total de las clases en la primera fase de la sociedad sin clases, sólo se estableció la tarea de construir una sociedad sin clases y simultáneamente se proclamó el objetivo revisionista y antimarxista de pasar "del Estado de la dictadura proletaria al estado nacional". Se afirmó que supuestamente la clase obrera de la URSS por iniciativa propia, guiada por el objetivo de la construcción del comunismo, transformó el Estado de su dictadura en estado nacional... Es la primera vez que tenemos un Estado que no es una manifestación de una dictadura por cualquier clase... La dictadura del proletariado ha dejado de ser necesaria. Se anunció también que el partido no era el partido de la clase obrera, sino el partido de todo el pueblo, a pesar de la definición de Lenin del partido como la vanguardia de la clase.

Esas ideas revisionistas no encontraron resistencia en el congreso y se adoptó un programa revisionista, esencialmente anti-leninista, antimarxista. En ese programa se afirmaba que supuestamente la dictadura del proletariado ha cumplido su misión histórica y ha dejado de ser esencial sobre la base del requisito del desarrollo interno de la URSS. El Estado que surgió como Estado de dictadura proletaria, se convirtió en estado nacional en la nueva y moderna etapa... El partido asume que la dictadura de la clase obrera deja de ser necesaria antes de que el mismo estado muera". Para evaluar esta posición con más detalle, veamos las obras de Lenin.

En su obra fundamental "El Estado y la Revolución", Lenin subrayó que cualquier Estado tiene carácter de clase mientras que exista. También se hizo hincapié en la necesidad de destruir el antiguo aparato de gobierno y la construcción de uno nuevo, capaz de resolver los problemas de la dictadura proletaria, necesario para la victoria de la revolución proletaria. Él elaboró una serie de condiciones a las que atenerse para evitar que el Estado, que es una herramienta de la clase obrera, su medio de dominación política, se convierta en una fuerza que dominaría a esta clase. Tanto en este libro como en su obra "El marxismo sobre el Estado", Lenin declaró inequívocamente que el Estado sólo muere junto con la destrucción total de las clases y que, mientras existan las clases, el Estado también permanece como herramienta de la clase políticamente dominante. Repitamos esta definición de Lenin una vez más para aquellos que todavía tienen dudas, que dudan: "uno sólo puede ser considerado marxista si extiende el reconocimiento de la lucha de clases hasta el reconocimiento de la dictadura proletaria. Esta es la distinción más profunda entre el marxista y el pequeño (y también grande) burgués ordinario. La adhesión a este concepto debe utilizarse como una prueba para la comprensión genuina y real del marxismo". En su obra "Sobre el Estado", conferencia en la Universidad de Sverdlov, el 11 de junio de1919, Lenin señala que un estado capitalista "proclama la libertad nacional como su eslogan y dice que expresa la voluntad de todo el pueblo, al rechazar su carácter de clase.

El Estado socialista, frente al capitalista, siempre resalta su propia naturaleza de clase. Así, el grupo de revisionistas kruschovistas engañó de hecho al partido y al pueblo en cuanto a la cuestión de la dictadura proletaria, que es indispensable para el desarrollo del socialismo en comunismo completo.

La renuncia a la dictadura proletaria cambió la esencia de clase del Estado. El Estado se volvió incapaz de perseguir los intereses de la clase obrera, que son los intereses de la sociedad bajo la dictadura del proletariado. Esa es la razón por la cual la propiedad del Estado gradualmente dejó de ser propiedad social y paso a paso se convirtió en una especie peculiar de propiedad privada, propiedad de aquellos que ejercían el control real sobre ella, es decir, por la Nomenklatura superior del partido y la burocracia estatal. Así, los altos mandos burocráticos de la Nomenklatura lograron apoderarse de la propiedad social y crear las condiciones en que sólo quedaba dividirla y asignarla personalmente, privatizarla mediante nuevas leyes del estado "nacional". Ese proceso fue iniciado por Gorbachov y hecho en la época de Yeltsyn. Inicialmente el proceso se llevó a cabo bajo el lema revisionista de "movimiento hacia el mercado", que fue seguido por la consigna abiertamente anti-comunista de "queremos la privatización". El rechazo por parte del PCUS de la cuestión principal del marxismo, de la dictadura proletaria, de la meta del socialismo, que tuvo lugar en el XXII Congreso, no pudo sino conducir y finalmente condujo a la destrucción del partido y del Estado, todo esto a pesar de la resistencia activa de la minoría comunista. Este rechazo no sólo se debió a la traición del jefe renegado del PCUS, también fue culpa de los miembros del partido, que en lugar de estudiar y comprender el leninismo, sólo aprendieron las citas y los lemas de memoria y dieron por sentado las palabras de los líderes revisionistas del partido, esa era la razón por la cual los comunistas verdaderos no podían derrotar a oportunistas, revisionistas y traidores renegados del socialismo. Esta es una lección no sólo para los comunistas de la antigua URSS, sino también para los trabajadores y el movimiento comunista en todo el mundo.

B. Errores económicos. Aumento de la mercantilización de la producción social y deslizamiento hacia el capitalismo.

La producción directamente social de los bienes que no son mercancías, no es sólo una característica, sino también la condición de la existencia y desarrollo del socialismo. La relevancia de esta cuestión está determinada por el hecho de que ésta es la cuestión real por la que los comunistas luchan por el poder de su clase. Este es el primer tema a abordar tan pronto como se llega al poder. ¿Hay suficientes conclusiones del análisis de los errores del PCUS y de la construcción socialista en la URSS? ¿Qué se debe construir en la economía y cómo? Observemos que esta cuestión no sólo interesa, sino que también divide el movimiento comunista, incluyendo a Rusia.

Recordemos que Lenin nunca propuso cancelar inmediatamente la producción de mercancías. Siempre subrayó que el asunto era superar la mercantilización, disminuir la mercantilización, abandonar la mercantilización en la producción socialista socializada. Lenin expresó su comprensión de los objetivos de la revolución socialista con las siguientes palabras:

«La abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción, la socialización de estos medios y la transformación de la producción capitalista en una organización socialista de la producción, que incorpore a toda la sociedad para su pleno bienestar y el libre desarrollo integral de todos sus miembros».

Este pensamiento sobre la superación de la producción de mercancías fue subrayado por Lenin en muchas ocasiones en sus obras.

Los partidarios de la economía de mercado suelen presentar el ejemplo de la NEP (Nueva Política Económica) como una prueba de que Lenin supuestamente cambió sus puntos de vista y comenzó a entender el socialismo como economía de los productos básicos, como el retorno al mercado como meta y perspectiva. Los más inteligentes incluso inventaron una metodología cuasi-leninista de la NEP y de un mercado socialista. En primer lugar, debemos mencionar que la NEP no es una metodología, sino que es política y que Lenin y los bolcheviques al introducir la NEP reconocían que era una retirada, que se concretaba en permitir elementos del capitalismo, en lugar de decir que representaba el desarrollo de rasgos inherentes a la producción socialista.

En segundo lugar, al mismo tiempo se estaban desarrollando poderosas herramientas para superar elementos de la producción de mercancías en la forma transitoria de la economía. Se creó la Agencia Centralizada de Planificación del Estado, la Agencia Centralizada de Abastecimiento del Estado, se desarrolló la gran industria, se implementó el plan de electrificación de Rusia (GOELRO), etc. Mientras que el volumen físico de los productos descritos como mercancías (aunque esos productos no podían atribuirse básicamente a las mercancías) aumentó, el modo directamente social de la producción socialista estaba creciendo y se preparaban las condiciones para superar aún más la mercantilización.

Stalin continuó de manera coherente la práctica de Lenin, destinada a superar la mercantilización en la economía del periodo de transición y dotar a la producción socialista las características de la producción directamente social. Sus principales reflexiones sobre esta cuestión las introdujo en su trabajo "Problemas económicos del socialismo en la URSS". En particular Stalin resume los objetivos de la economía socialista de la siguiente manera: "¿Existe tal cosa como la principal ley económica del socialismo? Sí, la hay. ¿Cuáles son las principales características y requisitos de esta ley? Los rasgos y requisitos esenciales de la ley principal económica del socialismo podrían describirse aproximadamente de esta manera: proveer la máxima satisfacción de las crecientes necesidades materiales y espirituales de toda la sociedad, realizadas por medio del continuo crecimiento y mejora de la producción socialista, basada en la uso de la tecnología más avanzada".

Stalin hizo su análisis no simplemente sobre la fuerza de los puntos de vista marxistas, lo hizo sobre la base del análisis objetivo de la realidad dada. Stalin considera las garantías para impedir la resurrección de los elementos capitalistas en la economía, garantías proporcionadas por el Estado proletario. En la economía socialista, la producción mercantil está presente sólo como una negación de su naturaleza directamente social y es una de estas huellas que debe superarse en el proceso de transformación del comunismo incompleto en el completo. Exactamente el rechazo de estas tendencias por Lenin y Stalin y el giro en dirección opuesta, el movimiento hacia el fortalecimiento de los mecanismos de mercado en la producción, fue lo que condujo finalmente a la plena producción capitalista de mercancías y a la restauración del capitalismo en la URSS.

Por eso tenemos todo el derecho a afirmar que el desarrollo de la economía socialista significa el fortalecimiento de su carácter directamente social y la superación de la producción mercantil. Independientemente de las condiciones bajo las cuales los comunistas realizan la revolución, debe haber siempre un objetivo claro de superar la producción de mercancías y de llevar a cabo una transición a la producción socialista directamente social y su desarrollo.

El avance de la economía socialista fue asegurado mientras que las autoridades la organizaron como producción social directa.

La decisión de los líderes krushchovistas de rechazar el concepto de dictadura proletaria, adoptada en 1961, y la reforma económica de 1965 dieron nacimiento al proceso de crecimiento y acumulación gradual y fortalecimiento de las tendencias negativas de la economía socialista en las relaciones sociales. Las tendencias capitalistas aumentadas en la economía tuvieron un efecto devastador en la economía popular. En la medida en que el volumen de la producción industrial se estimaba en rublos y los beneficios estaban en el centro de la atención, la reforma dio paso al egoísmo colectivo, los fabricantes estaban interesados en emitir menos productos como fuera posible, venderlos a precios tan altos como fuese posible. Esto llevó a la inflación y el déficit, al aumento de la desigualdad en el intercambio entre la ciudad y las áreas agrícolas. La proporción de artículos de lujo y de bienes socialmente dañinos en el consumo personal de la población aumentó bruscamente. Bajo las condiciones de esta economía sombría floreciente, se produjo una transformación burguesa del liderazgo del partido y del gobierno, enmascarada por frases hipócritas sobre la adhesión al comunismo.

Esos fueron los orígenes de la Perestroika de Gorbachov, momento en que finalmente llega el cambio del orden social.

Digan lo que digan los apologistas modernos del capitalismo, la economía de la URSS tenía una naturaleza de producción directamente social. Esto se puede sentir aún más claramente hoy en día, ya que los ciudadanos soviéticos solían obtener alrededor de la mitad de los bienes y servicios básicos (a precios corrientes) a través de los fondos del consumo social, mientras que un número de necesidades básicas se satisfacían según la necesidad. De esta manera se proporcionaron los siguientes bienes y servicios: alojamiento gratuito (aunque a través de largas colas), agua fría y caliente, electricidad, pan, asistencia sanitaria, educación, transporte urbano social y muchas otras cosas.

Desafortunadamente el rechazo del rumbo socialista, tanto en la política como en la economía, fue realizado por la dirección del partido, que continuó llamándose comunista. En el XXII Congreso se adoptó un nuevo programa partidario que excluía la necesidad de dictadura proletaria, mientras que en el XXVIII Congreso del PCUS se aprobó la transición al mercado. En ese congreso, los elementos comunistas trataron de resistir el rumbo de Gorbachov, para advertir al partido y al pueblo sobre el peligro futuro. En el informe del representante de la Iniciativa Comunista, el profesor A.A. Sergeev dijo lo siguiente: “Aparte del mercado de productos básicos hay otros dos mercados. Existe el mercado del capital privado representado por la bolsa de valores y el mercado de trabajo. Estos dos mercados combinados nos dan un mercado capitalista clásico incluso si lo llamamos un mercado regulado. Uno no puede evitarlo... La gente no soportará tal Perestroika, nuestro partido se desintegrará por causa de la misma y desaparecerá".

La posición de los comunistas se expresó en la Declaración de la minoría del XXVIII Congreso - 1259 delegados votaron a favor de esta declaración que se registró como un documento del partido. De acuerdo con la Carta, este documento debe analizarse nuevamente para determinar quién tiene un pronóstico correcto. Se dijo en la declaración: “Una mezcla forzada del socialismo con el capitalismo, realizada en contra de los procesos objetivos, no traerá un aumento de la producción y la mejora del nivel de vida, sino que es probable que cause su inevitable caída, para provocar una protesta social amplia, conducir a un gran sufrimiento del pueblo. El partido no puede realizar la Perestroika, que ha llevado a un grave deterioro de la vida de la gente. En cuanto al partido comunista - no va a sobrevivir a este choque y no habrá nadie para defender los objetivos de nuestra causa."

Como podemos ver, los pronósticos científicos se han hecho realidad y ahora tenemos que empezar de nuevo con la pregunta "¿Qué hacer?", la pregunta que Lenin analizó en su libro del mismo título.

Los conceptos de construcción del socialismo a través del desarrollo de las relaciones mercantiles, de mercado, mercantil-monetaria, es decir, las relaciones capitalistas, así como los planes para construir una economía de mercado orientada hacia la sociedad, son el camino de Gorbachov, el camino del revisionismo, aunque se tomaran estas medidas con los mejores deseos y bajo el liderazgo del gobierno más patriótico y con la confianza de la gente. Al final del día, habrá capitalismo. Oportunistas y revisionistas han aprendido a componer muchas variantes del capitalismo y otras tantas variantes de justificación. La práctica nos ha demostrado que en la teoría completa del socialismo no es posible separar la economía de la superestructura política, considerar una economía ideal que no tenga nada que ver con la política y las clases. Esto es un error, un absurdo, incluso un delito de comunistas contra la clase obrera. Se construyó el socialismo de mercado en los últimos años del gobierno del PCUS en la URSS y, como resultado, el capitalismo fue construido. El PCUS nos llevó al capitalismo bajo la bandera roja.

Si reformulamos la famosa expresión de Lenin, lo que podríamos decir es que sin luchar contra esta enfermedad del mercado cuando hablamos de la adhesión al socialismo, todo compromiso comunista es equivalente a decir frases fuertes, pero vacías y falsas.

¡Vamos a comprobar que nuestro rumbo debe corresponder a las ideas de Lenin, a la ciencia del comunismo!

C. Errores políticos. Un error práctico en uno de los puntos cruciales del leninismo mientras que el programa corresponde a la teoría de forma correcta.

El PCOR cree que, por extraño que parezca, ciertos errores políticos se cometieron ya en la etapa del rápido avance de la URSS hacia el socialismo. Contrariamente al programa del PCR(b), en 1936, en las condiciones de deterioro drástico de la situación internacional y la creciente amenaza de guerra, se tomaron medidas necesarias para fortalecer el control centralizado sobre el Estado, y en particular se tomó la decisión de cancelar el sistema de elecciones en las empresas, donde los equipos de trabajo votaban. Con la adopción de la nueva Constitución, supuestamente más "democrática", se produjo una transición del sistema de elección de las autoridades en las empresas industriales al sistema de circunscripción territorial que es característico de la democracia burguesa y separa los cuerpos gubernamentales de los equipos de trabajo, y así hace casi imposible revocar diputados que perdieron lazos con su electorado. Aunque muchas de las características soviéticas permanecieron (nombramiento de candidatos por equipos de trabajo, alto porcentaje de trabajadores y campesinos entre los diputados, informes periódicos de los diputados frente al electorado), no obstante aparecieron las condiciones previas para el surgimiento de un sistema parlamentario y que permitió a los diputados, elegidos en circunscripciones territoriales, en especial los de alto rango, ignorar la voluntad de los trabajadores sin riesgo de ser revocados. El hecho de que las autoridades estatales no estuvieran controladas por equipos de trabajo, su relativa independencia de los trabajadores, llevó al debilitamiento del papel de los trabajadores en la gestión de la sociedad, a la burocratización de todo el sistema de poder estatal. Se mantuvo el carácter socialista del poder soviético y el poder siguió actuando en interés de la clase obrera mientras las autoridades mantuvieron su adhesión al marxismo-leninismo. Podemos reconocer que esto fue, en cierto sentido, una retirada obligada. Sin embargo, pensamos que fue un error no volver al antiguo sistema de elecciones en las empresas después de la victoria en la Segunda Guerra Mundial y el fortalecimiento significativo del poder soviético tanto en el país como en el extranjero.

Los argumentos de que con la adopción de la Constitución de 1936 se logró un mayor grado de democracia, deben ser reconocidos como erróneos. Sería más correcto decir que en realidad se dio un paso desde la democracia soviética y proletaria hacia la democracia parlamentaria burguesa que presume una igualdad formal, al tiempo que ignora la desigualdad de hecho existente. La disposición formal del derecho de voto a los representantes de las antiguas clases explotadoras, no significaba realmente ninguna extensión de la democracia.

Mientras tanto, el rechazo del principio soviético de elegir diputados a través de equipos de trabajo en centros y fábricas y la transición al sistema de circunscripciones territoriales equivalía a una retirada, un retroceso desde los soviets al parlamento. Esto condujo consecuentemente al debilitamiento de la democracia proletaria real

Muchos años después, cuando las acciones de la dirección revisionista del PCUS encabezada por Gorbachov crearon las condiciones correspondientes, el sistema de circunscripción territorial ayudó a la contrarrevolución a avanzar hacia la toma del poder.

Con la bendición de la dirección anticomunista del PCUS, el poder estatal que no tenía control de las masas trabajadoras para realizar la transición al mercado, llevó a cabo políticas antipopulares de aumento de precios, privatización, estimulación del capital transnacional local y extranjero. La política exterior estaba subordinada al capital transnacional.

La restauración de la producción de mercancías causó el crecimiento del nacionalismo burgués y causó choques entre naciones. Todo esto fue presentado como un movimiento hacia el "socialismo democrático de rostro humano" que de hecho era otra cortina de humo para los destructores del socialismo.

Los comunistas, es decir, las fuerzas verdaderamente patrióticas en el partido y entre el pueblo, no sólo eran conscientes del carácter desastroso del "nuevo" rumbo económico y político, sino que tomaron medidas prácticas para contrarrestarlos: presionaron por la expulsión de los "arquitectos de la Perestroika" y por una renovación en todos los niveles del Partido. Fueron creadas organizaciones para resistir el creciente peligro: Frente Unido de Trabajadores, Plataforma Marxista en el PCUS y el Movimiento de Iniciativa Comunista (El PCOR, formado en 1991, se origina de este movimiento).

En el XXVIII Congreso del PCUS las fuerzas comunistas se resistieron a los "reformadores", mientras advertían al partido y al pueblo en su "Declaración de minoría" de que el movimiento hacia el mercado traería consigo un gran sufrimiento popular y el colapso del propio partido. Sin embargo, los "reformadores" apoyados por los oportunistas eran mayoría.

Después del XXVIII Congreso, la camarilla gobernante, mientras seguía el curso anti-popular, destrozó la Constitución de la URSS. La crisis se profundizó y dio origen a una serie de conflictos entre las autoridades centrales y las repúblicas, entre los poderes legislativo y ejecutivo, dentro del propio Poder Ejecutivo, hasta que el conflicto tomó una forma general con un intento del llamado Comité Estatal para el Estado de Emergencia para devolver el orden, llevado a cabo de forma inepta y sin determinación, y basándose básicamente en la misma ideología pro-mercado, lo cual sólo provocó una ola de histeria anticomunista. Los acontecimientos de agosto de 1991 permitieron a las fuerzas burguesas tomar abiertamente medidas encaminadas a restaurar el capitalismo, a firmar el acuerdo sobre la disolución de la URSS, a intercambiar la Bandera Roja por la tricolor del colaborador nazi Vlasov.

A principios de los 90, el socialismo había sido derrotado no sólo en la URSS, sino también en muchos países del extranjero. Tanto el CAME como el Pacto de Varsovia se disolvieron, mientras que las fuerzas de la contrarrevolución burguesa que llegaron al poder comenzaron a restaurar el capitalismo en todos los países socialistas de Europa Oriental.

La destrucción final de los restos del poder soviético y el carácter social de la propiedad en Rusia está vinculada a los acontecimientos de octubre de 1993, cuando los soviets formalmente dejaron de existir como símbolo del poder del pueblo trabajador y los funcionarios públicos comenzaron abiertamente a llamar capitalista al orden social en Rusia.

Seguro que también hubo otros errores. Hubo errores cometidos en el curso de la lucha, errores producto de ser los primeros y que podían ser enmendados. Pero exactamente los errores anteriores, en los campos de la teoría, la economía y la política, para hacer frente a la cuestión principal del leninismo, han llevado a los comunistas soviéticos a la derrota, a una temporal, como creemos.

El eurocomunismo no es comunismo. El eurocomunismo es una desviación derechista en el movimiento comunista, en la política y en la teoría de una serie de los partidos comunistas más grandes en Europa occidental en la segunda mitad del siglo XX. Los oportunistas rechazaron el concepto de dictadura proletaria y la revolución socialista, mientras que en la práctica están dirigidos a mejorar el capitalismo. Gradualmente basado en esta ideología se estableció el Partido de la Izquierda Europea. Un número de partidos que todavía se llaman comunistas se incorporó, incluyendo también algunos partidos de antiguas repúblicas soviéticas (Partido de los Comunistas de Moldavia). Todos estos partidos se adhieren al anti-estalinismo. Estos partidos apoyan la idea de que los regímenes de Stalin y el fascismo son regímenes totalitarios.

Su ideología es definitivamente anti-soviética. La tradición histórica y presentarse como comunistas (el estilo de Gorbachov) son los únicos dos puntos de la teoría revolucionaria que dejaron. Están más ocupados defendiendo los derechos de las minorías LGBT que en organizar a la clase obrera. Hoy en día, estos partidos encajan bien en la legislación de la UE, en particular son entidades políticas registradas de acuerdo con la legislación de la UE y son financiados con cargo al presupuesto de la UE. El hecho de que esta corriente política sea reaccionaria es evidente.

El sueño de Gorbachov – marcha al capitalismo bajo la bandera roja.

Los rasgos característicos del oportunismo moderno son la adhesión a la teoría del socialismo de mercado en la economía y el reconocimiento de los parlamentos como una forma de poder del pueblo. Como resultado de este reconocimiento, las masas se retiran de la lucha política real y el papel del pueblo trabajador se limita al de ser los electores que dan su voz a los dirigentes del partido en el transcurso de las elecciones. La estrategia para la victoria de un partido tan oportunista es la siguiente: prometen a los trabajadores un éxito alcanzado en las próximas elecciones, mientras que la lucha política de las masas se limita a la lucha por elecciones "honestas". Tales actividades centradas únicamente en las actividades parlamentarias son bien remuneradas por los gobiernos. Estos partidos no reconocen ninguna forma extra-parlamentaria de lucha, o pretenden hacerlo de palabra pero realmente la obstaculizan.

En Rusia, la línea de Gorbachov está siendo seguida por el PCFR bajo la dirección de Gennady Zyuganov. Las principales características de su política son las siguientes:

- se afirma que los límites para las revoluciones están concluidos - el país no puede permitirse más revoluciones;

- el concepto de dictadura proletaria se limita al período de transición anterior al socialismo, mientras que no es aplicable en el socialismo;

- se rechaza el concepto de lucha de clases;

- el parlamentarismo es reconocido como el poder del pueblo;

- adherencia al modelo de socialismo de mercado;

- apoyo de la Iglesia Ortodoxa Rusa, afirmando su supuesto papel positivo en el desarrollo de la espiritualidad de la sociedad.

- Nacionalismo de gran potencia, apoyo a los intereses del Estado capitalista, proclamando que estos intereses son idénticos a los de todo el pueblo;

- adhesión a la teoría de las civilizaciones en la historia, en lugar de adhesión al enfoque de clase, etc.

Para hacer nuestra descripción aún más demostrativa, debemos mencionar que a partir de la formación del parlamento ruso en 1993 se han producido varias decenas de desertores del PCFR hacia el régimen burgués, que habían formado parte de los diputados del PCFR, incluyendo dos ex presidentes del parlamento (Rybkin y Seleznev). Mientras tanto, desde el principio no ha habido nunca más de dos representantes de los trabajadores entre los cientos de diputados del PCFR.

En al menos dos ocasiones, el PCFR salvó al régimen burgués de Yeltsyn. La primera vez fue en 1993, cuando en el pináculo de la crisis causada por el conflicto entre Yeltsyn y el Soviet Supremo de la Federación de Rusia, Zyuganov, en una emisión de televisión, llamó a la gente a abstenerse de participar en la lucha. Al día siguiente la Casa de los Soviets, sede del Soviet Supremo, fue bombardeada por los tanques de Yeltsyn, mientras que posteriormente el PCFR participó en las "sangrientas" elecciones, rompiendo el frente conjunto de boicot, ayudando así a Yeltsyn a aprobar su constitución burguesa mediante referéndum, y tomó en la Duma el lugar de la oposición parlamentaria con el nombre comunista.

La segunda vez tuvo lugar en 1998, cuando después de la suspensión de pagos rusa, el primer ministro Kirienko renunció y el PCFR junto con Zyuganov respaldó al nuevo gabinete de Primakov-Maslyukov. Ese gobierno utilizó el dinero que había sido devaluado cuatro veces para pagar deudas salariales de varios billones de dólares a los trabajadores de Rusia y así ayudó a extinguir la ola de protestas populares contra las autoridades. El gobierno de esta gente sobrevivió sólo cinco meses y tan pronto como la situación se calmó más o menos, dimitió sin darse ningún motivo.

Sin embargo, a los camaradas del PCFR les gustó mucho su papel como salvadores del capitalismo e incluyeron en su programa la demanda de crear un gobierno de confianza popular. El PCFR juega un papel de amortiguador entre el régimen capitalista y las masas, mientras canaliza la energía de las masas en protestas, ilusiones parlamentarias y la interminable e infructuosa lucha por unas elecciones honestas. Prometen establecer un gobierno de confianza popular después de su victoria. Así podemos observar la forma en que el liderazgo de la nomenklatura del partido vive bajo condiciones de buen financiamiento desde el presupuesto estatal (en 10 años las asignaciones financieras del Estado a los partidos parlamentarios han aumentado 240 veces).

El "Socialismo del siglo XXI" - una variante para mejorar el capitalismo en América Latina y otros países.

Se ha puesto de moda hablar de un socialismo del siglo XXI. ¿Qué tipo de socialismo podemos tener en el siglo XXI? Evidentemente no puede ser el socialismo de los siglos XIX o XX. Es demasiado obvio que en este siglo puede haber sólo el socialismo del XXI. Por supuesto, hay buenas intenciones y medidas progresistas detrás de este lema. Sin embargo, debemos mencionar que aquí las cuestiones de las leyes básicas, las características esenciales e indispensables del socialismo, pierden su importancia primordial y se observa una ruptura con la teoría del comunismo científico como ciencia. Esta es otra forma de oportunismo, aunque ahora trae algunos éxitos tácticos. Estos éxitos no son estables y no se establecen en el sistema político. En caso de que haya cambios leves en la coyuntura política externa o en la situación interna, las fuerzas de reacción recuperarán rápidamente las posiciones perdidas. El ejemplo heroico de Venezuela, a partir de la muerte de Hugo Chávez y hasta ahora, muestra la naturaleza reversible de tal "socialismo".

La vida real nos ha dado la prueba de que los fundadores del marxismo tenían razón al sostener que el comunismo es ciencia y que debe ser tratado de manera correspondiente. Los comunistas pueden expresar su teoría en una frase: "abolición de la propiedad privada". Sin embargo, sólo es posible realizar este concepto siempre y cuando se adhiera a la teoría del comunismo científico.

Los partidos que se adhirieron al marxismo riguroso se unieron para formar la tercera Internacional Comunista en el siglo XX. En la lista de las 21 condiciones de admisión a la Comintern, se describieron en particular los objetivos de los partidos comunistas, es decir, sus responsabilidades, entre las cuales se destacó la tarea de luchar por el carácter revolucionario del partido, de luchar contra el oportunismo.

¿Debería uno perseguir el socialismo cuando el capitalismo es capaz de proporcionar a las personas un nivel de vida bastante alto también? Los apologistas del capitalismo en respuesta a esta pregunta recomiendan abstenerse de las revoluciones y seguir el camino evolutivo. Uno debe buscar la justicia y la seguridad social dentro de los límites del orden social existente, evitar la agitación social y las conmociones que están llenas de guerras civiles. Nos amenazan con Maidans y la probabilidad de la desintegración de Rusia. Para decirlo brevemente, piden la unidad nacional y la lucha por el florecimiento de la patria nacional: Rusia, Ucrania, Grecia o cualquier otro país, con la burguesía local a la cabeza.

¿Es realmente así? ¿La lucha por la causa obrera se limita a la lucha por una vida acomodada? ¿Qué nos dice la experiencia del socialismo real? Nosotros, los comunistas soviéticos vivimos y luchamos en el tiempo de los soviets. Cuando se nos pregunta acerca de "¿Qué era lo mejor bajo el socialismo?", no sólo recordamos cosas como la protección de las personas contra las fuerzas del mercado, la ausencia de desempleo, la educación gratuita y la asistencia sanitaria, viviendas cómodas y accesibles. En primer lugar, decimos que las relaciones entre las personas eran mejores. Esas relaciones eran más humanas. Solíamos decir nuestra fábrica, nuestra casa, nuestro campamento de pioneros, nuestro país, nuestra gente. La unidad del pueblo soviético existía en la vida real y no era una invención de propagandistas políticos. Nunca nos inclinamos ante los amos y nos llamábamos camarada entre nosotros. No fue por nada que los contrarrevolucionarios de la época de Gorbachov, mientras discutían dentro de su círculo interno sus verdaderos objetivos de restauración capitalista, en público usaban consignas socialistas: "construir el socialismo con rostro humano", "restaurar las reglas de vida interna del partido”. Yeltsyn, que participó en la elección de los diputados de la URSS en 1989, cuando fue preguntado por los periodistas quién era su héroe, respondió brevemente: "¡Lenin!". Se referían hipócritamente a la metodología de Lenin de la NEP (en lugar de su política) cuando se dirigían hacia el mercado y creaban fortalezas para el capitalismo futuro. Sabemos que la política económica en un Estado no significa sólo los índices brutos, el nivel de consumo, el porcentaje de crecimiento, etc. También, y en primer lugar, las relaciones que se construyen entre las personas en la sociedad. Sabemos que vale la pena luchar por tales relaciones. ¡Organizamos y llamamos a la lucha por el comunismo a estas personas que ni anhelan pertenecer a la "alta sociedad", ni en convertirse en lacayos!

Todos conocemos la expresión de V.I. Lenin en la obra "¿Qué hacer?": “¡Dadnos una organización de revolucionarios y pondremos Rusia patas arriba!” Fue en 1902, en circunstancias que no eran nada fáciles si se comparaban con el presente. Esas palabras fueron dichas con el dolor y sufrimiento que muchos revolucionarios sienten por su impotencia y las graves perspectivas para el futuro: "Solía trabajar en un círculo que establecía una amplia gama de tareas, y todos nosotros, los miembros de ese círculo, tuvimos que sufrir terriblemente porque fuimos conscientes de que no éramos profesionales, en ese período histórico, y sin embargo acuñamos la expresión: ¡Dadnos una organización de revolucionarios y pondremos Rusia patas arriba!” (vol 6, pág.127 Obras completas de Lenin en ruso). Al hablar del tercer período en el desarrollo del movimiento obrero y describiéndolo como un período de desorden y caos, Lenin terminó su trabajo con las siguientes palabras: "Todavía creemos firmemente que el cuarto período conducirá al fortalecimiento del marxismo militante, que la socialdemocracia rusa saldrá de la crisis más fuerte y más adulta, que la retaguardia de los oportunistas será "reemplazada" por la verdadera vanguardia de la clase más revolucionaria. Para resumir lo anterior y teniendo en cuenta el "reemplazo" podemos responder a la pregunta "¿qué hacer?" Muy brevemente: deshacerse del tercer período ". (vol. 6, pág. 183 Obras completas de Lenin en ruso).

Métodos modernos de lucha contra el movimiento comunista por parte de la burguesía.

Podemos observar que, en muchos países del mundo, los imperialistas prohíben las actividades de los partidos comunistas, prohíben los símbolos de los comunistas, no les permitan participar en las elecciones (tanto en Ucrania como en las autoproclamadas repúblicas de la burguesía de Donbass) etc. En todas partes se lleva a cabo una propaganda anticomunista desenfrenada. Sin embargo, el principal método de suprimir el movimiento comunista es el de separarlo, castrándose el movimiento comunista. El PCOR afirma que, hoy en día, el oportunismo y el revisionismo han pasado de ser desviaciones naturales del movimiento comunista a ser un arma dirigida directamente por la burguesía. El ejemplo más conocido de tal transformación es el mencionado movimiento del llamado Eurocomunismo, que se manifestó en el partido de la Izquierda Europea. Es obvio que tales partidos no representan ninguna amenaza para la burguesía y son apoyados por la misma.

En Rusia son los oportunistas del PCFR, que no aspiran a la revolución, quienes juegan un papel similar. Las recientes elecciones en Kazajstán (20 de marzo de 2016) son otro ejemplo de cómo el régimen burgués alienta a los "comunistas" obedientes. Al prohibir el Partido Comunista de Kazajstán, los expertos políticos del presidente Nzarbayev lanzaron y condujeron al parlamento al llamado Partido Comunista del Pueblo de Kazajstán. El programa electoral del PCPK está lleno de perversiones al marxismo y son un simple elogio de las ideas de Nazarbayev: las ideas de un renegado de la antigua dirección del PCUS, el líder de la contrarrevolución burguesa en Kazajstán y su líder autoperpetuado.

Uno de los rasgos comunes de estos falsos partidos obreros es su manera de hablar en nombre de los trabajadores y supuestamente en su interés, mientras que a los trabajadores se les impide participar en la lucha, sobre todo por alcanzar el poder o tomar la decisión de tomarlo. Esto es hecho muy profesionalmente por la elite de los oportunistas.

Las advertencias de Lenin sobre los métodos de la burguesía para la prevención de la futura revolución. Aquellos que estudiaron Lenin más o menos a fondo y atentamente, saben que Lenin específicamente advirtió sobre los métodos de lucha de la burguesía contra las fuerzas revolucionarias. En primer lugar, debemos mencionar que la burguesía utiliza las debilidades y enfermedades objetivamente presentes dentro del movimiento obrero, principalmente a los oportunistas. Lenin mencionó: "El oportunista no traiciona a su partido, no lo engaña, no lo abandona. Él sinceramente y diligentemente sigue sirviendo. Sin embargo, su característica típica y característica es que se dirige en función de la coyuntura, es incapaz de resistir la moda, sufre miopía política y le falta serenidad. Oportunismo significa sacrificar intereses a largo plazo y esenciales del partido por el bien de sus intereses momentáneos, transitorios y secundarios." (vol. 14, p.35). 

En estos días han estado actuando no sólo oportunistas separados, también hay oportunistas organizados y, a veces, constituyen un partido entero. Lenin mencionó que la burguesía siempre apoya a aquellos partidos oportunistas que se parecen más a un verdadero partido revolucionario, tanto en lo que se refiere al nombre como a la fraseología. Mientras tanto, la burguesía no permite que los oportunistas se muevan del todo a la derecha, incluyendo el cambio de nombre, ya que, en ese caso, en lugar de ellos podría ocupar su espacio una organización genuina, que sería una amenaza para la burguesía.

La principal lucha se lleva a cabo por medio del lavado de cerebros, la distorsión de las ideas. En su trabajo fundamental "El Estado y la Revolución", Lenin comenzó el primer capítulo con la descripción de esta amenaza: “Ocurre hoy con la doctrina de Marx lo que ha solido ocurrir en la historia repetidas veces con las doctrinas de los pensadores revolucionarios y de los jefes de las clases oprimidas en su lucha por la liberación. En vida de los grandes revolucionarios, las clases opresoras les someten a constantes persecuciones, acogen sus doctrinas con la rabia más salvaje, con el odio más furioso, con la campaña más desenfrenada de mentiras y calumnias. Después de su muerte, se intenta convertirlos en iconos inofensivos, canonizarlos, por decirlo así, rodear sus nombres de una cierta aureola de gloria para "consolar" y engañar a las clases oprimidas, castrando el contenido de su doctrina revolucionaria, mellando su filo revolucionario, envileciéndola. En semejante "arreglo" del marxismo se dan la mano actualmente la burguesía y los oportunistas dentro del movimiento obrero. Olvidan, relegan a un segundo plano, tergiversan el aspecto revolucionario de esta doctrina, su espíritu revolucionario. Hacen pasar a primer plano, ensalzan lo que parece ser aceptable para la burguesía.” (vol.33 p.5 Obras completas de Lenin en ruso).

¿Hay un partido de nuevo tipo, leninista, en Rusia?

Las palabras "¡Hay tal partido!" fueron dichas por Lenin en el primer congreso ruso de los Soviets, celebrado en junio de 1917. De esta manera Lenin respondió a la declaración del menchevique I.G. Tseretelli, presidente del Soviet de Petrogrado, que dijo no poder nombrar a ningún partido que pudiera arriesgarse a tomar el poder y asumir la responsabilidad de todo lo que estaba pasando en Rusia. Los bolcheviques, como se conoce, tomaron el poder y sus actividades posteriores demostraron que el partido de la clase obrera estaba en condiciones de gestionar el Estado obrero. Los logros de la URSS son bien conocidos.

¿Cómo podemos caracterizar a los partidos que se llaman comunistas? En nuestra opinión, se debe volver a la idea de Lenin con respecto del partido de nuevo tipo y a los criterios básicos para la construcción del partido que sea capaz de conducir al pueblo hacia el socialismo.

Primero: un reconocimiento teórico y un trabajo práctico dirigido al establecimiento revolucionario de la dictadura del proletariado.

Segundo: un comienzo en la aplicación del primer punto a través de la organización del partido como la vanguardia de la clase obrera, que organiza a la propia clase y la conduce hacia el establecimiento de su poder.

Tal partido utiliza todas las formas y métodos de lucha conocidos, tanto de la teoría como de la práctica del movimiento obrero, incluidas las formas parlamentarias. Sin embargo, el partido comunista utiliza formas parlamentarias para el desarrollo de la más agotadora lucha de clases, mientras que impulsa esta lucha de los trabajadores más avanzados y evita pasar la responsabilidad del bienestar de los trabajadores a los políticos profesionales, independientemente de que pertenezcan a la dirección del partido.

Al recordar la famosa expresión de V.I. Lenin "el despertar del hombre convertido en una criatura desgastada por el trabajo - este despertar es de tal importancia histórica mundial gigante, que cualquier sacrificio sería justificado para realizarlo" (vol.1 p.35 Obras completas de Lenin en ruso), podemos decir que el partido de tipo leninista sigue luchando por este despertar, mientras que otros partidos siguen el camino de simplemente aumentar las raciones de forraje para esta "criatura".

Ahora, ¿hay en Rusia un partido de los trabajadores, de verdaderos comunistas? De acuerdo con la comprensión de los objetivos y la elección de sus objetivos, hay tal partido. El Partido Comunista Obrero Ruso representa a ese partido en sus inicios. Nuestro programa presupone el desarrollo de la lucha de la clase obrera junto con la atracción de aliados y con el uso de diferentes métodos de lucha. Sólo se puede lograr algo por medio de la lucha y no por medio de la súplica, mientras que si el alcance de la lucha es lo suficientemente amplio y el nivel de la organización es lo suficientemente alto, será posible establecer el poder obrero. Una y otra vez tenemos la oportunidad de ver la corrección de Lenin cuando advertía de que los verdaderos comunistas se enfrentan simultáneamente a todos los partidos burgueses.

Mientras tanto, hemos estado experimentando la presión más poderosa de la reacción, pero tenemos que resistir y luchar para pasar la chispa del conocimiento revolucionario y el fuego revolucionario a la pólvora de la energía del pueblo, a su debido tiempo. Lenin dijo: "Si hay revolución o no, no depende de nosotros solamente. Sin embargo, haremos nuestra parte y este trabajo nunca se perderá"(vol. 22, p.173 Obras completas de Lenin en ruso). Vamos a seguir a Lenin, tanto en pensamiento como en hechos.

Los camaradas alemanes nos dijeron que, en un monumento a Marx y Engels, los trabajadores escribieron lo siguiente: "¡No importa, la próxima vez lo haremos mejor!"

¡También estamos seguros de eso!

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